Por qué mi cerebro no me deja dormir
Ir al gimnasio para entrenar tu cuerpo, perder peso, ganar masa muscular y recuperar la resistencia es posible, ¿verdad? Y lo mismo ocurre con la mente: también se puede entrenar para tener más autocontrol, deshaciéndose de los pensamientos ansiosos y agitados. Pero, ¿cómo domesticar el cerebro? Muchas veces, parece tener voluntad propia: intentamos desconectarnos de un problema o queremos ralentizar el ritmo de los pensamientos para irnos a dormir, pero no podemos tener este control y terminamos siendo rehenes de nuestro emociones.
"Como todo ejercicio, requiere compromiso, dedicación y ganas de cambiar", evalúa Fabíola Furlan, psicóloga de BP - Hospital Beneficência Portuguesa de São Paulo. Según el especialista, la disciplina, la autoconfianza y el control de las emociones ayudan a dominar los pensamientos, y al lograrlo es más fácil evitar que se desencadene la ansiedad.
Estrategias para mejorar la salud mental
La concentración, la planificación del tiempo y el equilibrio entre el hogar, el trabajo y el ocio son algunas de las estrategias esenciales para mantener la mente bajo control. "Hacer una cosa a la vez, no aceptar demasiadas tareas y hacer una parada diaria para relajarse ayuda mucho a mantener el cerebro más sano, evitando picos de ansiedad", confirma Mariângela Savoia, psicóloga clínica del Programa de Ansiedad del IPq (Instituto de Psiquiatría) del HC-FMUSP (Hospital das Clínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo).
En la práctica, es importante no tener prisa, realizar cada actividad con dedicación, porque no tiene sentido querer abrazar el mundo y no poder afrontarlo. Esto solo conduce a la culpa, la frustración y la ansiedad. Saber decir que no es otro consejo importante para no sobrecargarse, es decir, asumir las responsabilidades y llevarlas a cabo con más asertividad, planificando el tiempo para cumplirlas.
Vivimos apurados y, en general, dedicamos más tiempo al trabajo. Por ello, es fundamental dosificar y no dejar tiempo libre solo para los fines de semana. “Es saludable hacer un pequeño descanso durante el día: un café con un amigo, el video por la noche antes de acostarse, una lectura y hasta la telenovela, pero algo que da la sensación de placer”, dice Savoia.
Lo escencial
Tales estrategias tienden a aumentar la confianza en uno mismo, el estrés y el manejo de las emociones, ayudando a dominar los pensamientos y facilitando la consecución de los objetivos. "La mente es compleja, pero la autoconciencia conduce a la confianza en uno mismo que conduce a mejores elecciones. Y al conocernos y comprendernos a nosotros mismos se vuelve más fácil reducir el impacto que el estrés causa en nuestra vida", explica Furlan.
Es un proceso lógico, pero requiere una práctica continua para lograrlo. Y el autoconocimiento ayuda mucho a llegar a esta etapa. Porque, bien conducido, proporciona confianza en sí mismo al permitir que el individuo tenga un tamiz de lo que puede y no puede hacer para comprender y reconocer sus emociones, pudiendo controlarlas. “No es un problema sentir emociones, pero es importante saber identificar qué provoca ese malestar y cómo modificarlo”, añade Savoia.
Y esto ayuda directamente en el manejo del estrés, porque las decisiones con buen temperamento reducen los malos sentimientos. Toda esta gestión proporciona mejores pensamientos, porque cuando reconoces qué camino estás siguiendo o qué emoción domina, la ansiedad automáticamente disminuye. "Identificar y separar todo esto es crucial para vivir mejor", dice Furlan.
Salud física y mental en sintonía
La salud del cuerpo se refleja en la salud mental y la forma en que pensamos puede reflejarse en el cuerpo, por lo que ambos deben estar bien cuidados. Y algunas acciones simples son esenciales para este buen control. Los especialistas enumeran algunas prácticas básicas, échales un vistazo:
- Come sano;
- Buena calidad de sueño
- Actividad física;
- Adopte un pasatiempo satisfactorio de higiene psicológica y mental.
- Tener posibles metas con plazos plausibles;
- Reconocer creencias limitantes para modificarlas, porque muchas veces actúan como un saboteador interno;
- Haz una difusión del pensamiento con la realidad;
- Saber diferenciar entre posibilidad y probabilidad para no sufrir por cosas que pueden suceder, pero que tienen pocas posibilidades de realizarse;
- Invierte en técnicas de relajación como la respiración y la meditación.
Con este conjunto de acciones y hábitos saludables es más fácil domesticar la mente, eliminando los pensamientos ansiosos que muchas veces solo entorpecen nuestros resultados. "Conocer y tener el control de la mente es fundamental para vivir bien", concluye Furlan.
