Cerebro: ¿Dónde reside el miedo?
Miedo, aprensión, inseguridad, preocupación, ansiedad, entre otros. Es muy común que algunos alumnos tengan estas sensaciones a la hora del vestíbulo. La mala noticia es que pueden afectar su desempeño al afectar el resultado.
Para evitar que esto suceda, el prof. Rafa, de Biología, y Gabrielle Picholari, experta en habilidades socioemocionales, nos enseñarán a gestionar y combatir estos sentimientos.
¿Qué es el miedo?
"El cerebro límbico es el cerebro que nos enseña a sentir emociones. Básicamente, nos llevan a dos caminos en la vida: el miedo y el amor".
El miedo es un sentimiento generado por situaciones peligrosas o por la preocupación de que suceda algo contrario a lo esperado. Puede causar estrés, ansiedad y sentimientos de "lucha o huida": lucha para afrontar estas situaciones y huye para mantenerte alejado de ellas.
Para entender lo que les sucede a los estudiantes universitarios, debemos recordar que hay dos tipos de miedo: racional, cuando se basa en algo posible, e irracional, cuando no tiene sentido y sin embargo está presente. Además, los miedos tienen varias variaciones y pueden ser una aprensión o incluso una fobia.
"El miedo es totalmente biológico. Activa áreas del cerebro conectadas a la protuberancia, el bulbo, el tálamo, la materia gris de la corteza, entre otras regiones", dice el profesor Rafa. También explica que cuando se estimula, el sistema nervioso desencadena la liberación de hormonas, como la adrenalina, que pueden aumentar la frecuencia cardíaca y respiratoria.
Para completar nuestra definición, es importante enfatizar que el miedo es un reflejo emocional que se necesita para adaptarse al entorno. En otras palabras, cuando se ve como algo positivo y se aborda de manera positiva, puede ayudarlo a prepararse de manera más adecuada para una situación.
¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando sentimos miedo?
Ahora que tenemos una idea clara de lo que es el miedo, necesitamos entender qué sucede en nuestra cabeza cuando ocurre y cómo esto afecta nuestros estudios.
Según el profesor, el miedo está asociado con la memoria. De esta forma, un entorno traumático, como las salas de examen, o un episodio recurrente, como la realización de exámenes vestibulares, puede estimular la ansiedad y el miedo de forma prematura, debilitando el razonamiento y el aprendizaje.
"Esto interrumpe los estudios, estimula la liberación de la hormona cortisol, que también se libera en el estrés, y puede provocar el famoso 'vacío'", explica. Esta situación amenazante acaba por sobrecargar el cerebro, especialmente en la parte de la corteza frontal, donde almacenamos nuestra memoria reciente.
El especialista en habilidades sociales y emocionales dice que el estrés se produce precisamente cuando recibimos la emoción del miedo, la interpretamos como "no soy capaz de lidiar con ella" y da como resultado un sentimiento de negatividad que puede provocar ansiedad o incluso parálisis.
Este blanco, resaltado por el prof. Rafa, y la parálisis, comentada por Picholari, pueden perjudicar tu rendimiento en el momento de la prueba y pueden imposibilitarte el acceso a todo el contenido estudiado, que está almacenado en tu cabeza.
¿Cómo evitar el miedo y romper este ciclo?
La buena noticia es que podemos hacer algo para revertir la situación. "Es importante recordar que el estímulo para la formación de emociones es inconsciente, pero lo que harás con la emoción y cómo reaccionarás es controlable", dice Picholari.
"Tanto la biología como el ámbito social piensan igual: la mejor forma de controlar el miedo irracional, como el relacionado con los exámenes de ingreso, es reconocer sus causas. Comprender que el miedo que estás experimentando tiene solución y sentirte seguro. Del trabajo realizado lejos ", dice el profesor.
