El psiquiatra y filósofo alemán Hans Berger nació el 21 de mayo de 1873 en Neuses cerca de Coburg, Alemania.


Después de obtener su doctorado en medicina en 1897 de la Universidad de Jena, fue asistente de psiquiatría clínica en el hospital psiquiátrico Alma Mater con el renombrado psiquiatra Otto Binswanger.


En su afán por desarrollar su trabajo sobre electroencefalografía, Berger conoció el trabajo de Richard Caton, un cirujano inglés. Caton tuvo buenos resultados en 1875, al medir la potencia eléctrica en la corteza de los animales, y fue él quien descubrió la actividad eléctrica del cerebro. Pero para Berger, sus experimentos con animales no fueron concluyentes hasta 1910, pero después de la Primera Guerra Mundial continuó sus estudios de la actividad eléctrica en el cerebro humano, y en 1924 creó el primer registro de EEG en humanos.


Aunque trabajaba con herramientas rudimentarias, era un hombre tímido y reservado, por lo que nunca buscó a nadie que lo ayudara.


En la década de 1920, Berger obtuvo sus primeros resultados en sujetos que tenían un cráneo con un espacio "hueco" debajo de la piel donde faltaba el hueso del cráneo. Grabó los movimientos en papel fotográfico con señales de ondas de luz. Así es como Berger descubrió ondas regulares de unos 10 ciclos por segundo, a las que llamó ondas alfa, porque eran las primeras formas de onda que podía aislar en un electroencefalograma humano.


En 1931 Berger descubrió que las ondas alfa disminuyen durante el sueño, bajo el efecto de la anestesia o bajo el efecto de la cocaína. Informó que la frecuencia de las ondas alfa disminuyó en pacientes con presión intracraneal elevada como resultado de daño cerebral. También encontró que los pacientes epilépticos tenían una gran amplitud de onda alfa. Hans Berger vivió en Jena durante 41 años hasta que recibió el estatus de profesor emérito de psiquiatría en 1938.


Consideró el EEG (electroencefalograma) como una clave para los problemas de la relación entre el alma y el cuerpo, un tema que lidiaba durante la mayor parte de su vida.


Por primera vez, esta técnica ideada por este neuropsiquiatra alemán midió la actividad eléctrica producida por la corteza. Registra la actividad cerebral de los pacientes en estado de vigilia (ritmo alfa), con los ojos abiertos y luego cerrados. Este cambio en el estado de conciencia implica un cambio en la pista. Berger dedujo que las señales obtenidas no son simplemente un efecto parasitario, sino que proceden del cerebro. Sus investigaciones se centraron en la circulación sanguínea intracraneal. Fue uno de los fundadores de la psicofisiología y la temperatura cerebral.


Berger era bastante famoso en todo el mundo, excepto en Alemania, donde el régimen de Hitler suprimió su trabajo en la Universidad de Jena. En septiembre de 1938, los nazis lo obligaron a retirarse del trabajo durante la noche. Después de varias tragedias que siguieron, Berger se suicidó el 1 de junio de 1941 en Jena. Fue considerado dos veces para el Premio Nobel, pero los nazis impidieron que se lo concediera.